Preparando la Fiesta de Cristo Rey

Preparándonos para la Fiesta de Cristo Rey (este año es el 20 de noviembre), tan querida por todos los porpagadores de la espiritualidad del Sagarado Corazón de Jesús, recordamos un párrafo de una Encíclica publicada por Pío XI cuatro meses después del fallecimiento del padre León Dehon, que se encuentra bajo el subtítulo “Campo de la realeza de Cristo… en los individuos y en la sociedad”.

Sabido es que el padre Dehon siempre entendió -cómo ya lo recordamos en el post anterior- que el Sagrado Corazón de Jesús no quiere reinar sólo en los corazones de los fieles y quedar en el ámbito de lo privado y personal, sino que quiere transformar la sociedad con su infinito amor. Es necesario que el Corazón de Jesús sea el corazón del mundo, no el dinero, la ambición y el individualismo. Un obrero del Sagrado Corazón no se contentará hasta que Cristo reine en todos y en todo.

¡Oh, qué felicidad podríamos gozar si los individuos, las familias y las sociedades se dejaran gobernar por Cristo! Entonces verdaderamente —diremos con las mismas palabras de nuestro predecesor León XIII dirigió hace veinticinco años a todos los obispos del orbe católico—, entonces se podrán curar tantas heridas, todo derecho recobrará su vigor antiguo, volverán los bienes de la paz, caerán de las manos las espadas y las armas, cuando todos acepten de buena voluntad el imperio de Cristo, cuando le obedezcan, cuando toda lengua proclame que Nuestro Señor Jesucristo está en la gloria de Dios Padre. Pio XI, QP (11-12-1925)

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