¿Qué es la devoción?

Continuando con el tema de nuestro post anterior, explicamos que se entiende por devoción. Podemos dar dos explicaciones levemente diferentes:

  • La devoción es entregarse voluntariamente y sin demora al servicio de Dios.
  • La devoción es un acción voluntaria para entregarse sin demora al servicio de Dios.

El hombre concibe entregarse al servicio de Dios por la meditación.

La consideración de cosas, que naturalmente mueven al amor de Dios, causa devoción; pero la consideración de cualquier otra no perteneciente a esto distrae la mente de ello, impidiendo la devoción.

Las cosas que son de la Divinidad son por sí mismas las que más excitan el amor, y por consiguiente la devoción, porque se debe amar a Dios sobre todas las cosas.

Pero la debilidad del espíritu humano hace qué, así como se necesita de guía para el conocimiento de las cosas divinas, de la misma manera para el amor divino por algunas cosas sensibles conocidas por nosotros, entre las que la principal es la humanidad de Cristo, según lo que se dice en el prefacio de Navidad que para que, al conocer a Dios visiblemente, seamos conducidos por él al amor de las cosas invisibles. Por consiguiente las que pertenecen a la humanidad de Cristo a modo de cierta guía manual excitan en nosotros muy particularmente la devoción, aunque la devoción consista principalmente acerca de las cosas pertenecientes a la Divinidad.

La devoción procede de dos consideraciones:

-Principalmente de la contemplación de la bondad divina, y de esta consideración de por sí nace la delectación, según aquél Salmo que dice me acordé de Dios y me deleité; pero por accidente esta consideración causa cierta tristeza en los que aún no gozan plenamente de Dios, según aquel Salmo que dice que sedienta está mi alma del Dios vivo, y después sigue, mis lágrimas fueron para mí panes

-Secundariamente la devoción es causada por la consideración de los propios defectos; esta consideración es de índole opuesta a la primera, porque la es natural de por sí producir la tristeza, al meditar los propios defectos; pero por accidente la alegría a causa de la esperanza del socorro divino.

Ejemplo 1: En la consideración de la Pasión de Cristo hay algo que entristece, los defectos humanos, por los cuales para borrarlos, fue preciso que Cristo padeciese; y hay algo que alegra, la benignidad de Dios hacia nosotros, la que nos proveyó de semejante liberación.

Ejemplo 2: El espíritu, que por una parte se atribula por los defectos de la vida presente, por otra se deleita por la consideración de la bondad divina y por la esperanza del auxilio divino.

Ejemplo 3: Las lágrimas provienen, no sólo de la tristeza, sino también de cierta ternura del afecto, principalmente cuando se considera alguna cosa deleitable mezclada con algo triste; al modo que los hombres suelen llorar por afecto de piedad, cuando recuperan a los hijos o a los queridos amigos, a quienes habían creído perdidos, de este modo las lágrimas proceden de la devoción.

Texto: S. Tomás de Aquino

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