La gestación del carisma dehoniano (parte 2)

El P. dehon se informó en otras congregaciones para saber si su misión y su carisma respondían a la inquietud que él sentía. Según Ledure el proyecto original del padre Dehon era el de inscribirse en la tradición que actúa la consolidación del clero (Bérulle, Olier, Condren, etc.) a través de su renovación intelectual y de la seria formación sacerdotal para una mejor eficacia apostólica (en 1875 había fundado un Oratorio Diocesano con esta perspectiva). Ninguna congregación responde a esta intención en la medida deseada por Dehon. Será la fundadora de las Siervas del Sagrado Corazón quien le dé el contenido espiritual para su proyecto de vida religiosa: la espiritualidad del Corazón de Jesús y la idea de la reparación victimal. La devoción al Sagrado Corazón comenzaría a ser central en su espiritualidad sobre el año 1875. Dehon tiene devoción al S. Corazón, pero como algo normal, típico del tiempo, sin que se pueda decir que sea la espiritualidad que defina su vida interior o que caracterice su vida sacerdotal. Es el contacto con las Siervas del Sagrado Corazón el que abre la puerta a que el Sagrado Corazón sea quien, progresivamente, ocupe el centro de su existencia y el nudo de su vida espiritual.

Lo mismo ocurre con la reparación. Procede de la espiritualidad penitencial surgida de Paray-le-Monial. La componente victimal procede, a su vez, del movimiento nacido en torno a las apariciones de La Salette. Debemos añadir también los contactos con la Madre Verónica Lioger, fundadora de las Hermanas Víctimas de Villeneuve-les-Avignon, como contribuidores a esta elección por parte de Dehon.

Dehon se había visto edificado por las Siervas y, debido a la fuerza de convicción de la fundadora, hizo suyo su objetivo. La Madre Uhlrich había fundado su congregación en 1867, tomando el Sagrado Corazón como centro de su espiritualidad. Les caracterizaba una nota peculiar de reparación por los sacerdotes, inscrita en la corriente victimal. Por esta razón profesaban un voto peculiar: el de ser una víctima, ofrecida en reparación, en particular por los sacerdotes que no están a la altura de su vocación. Dehon queda prendado de esta perspectiva que tiene en su punto de mira el sacerdocio. Si acepta ser fundador es porque se trata de una obra sacerdotal.

Una tercera circunstancia viene a unirse en la configuración del nuevo Instituto. El obispo de Soissons quiere la fundación de un gran colegio, con una sociedad de sacerdotes que permanezcan al servicio de la diócesis, tengan una regla de vida común y aseguren el funcionamiento del colegio.

En estas circunstancias, León Dehon comienza, solo, su noviciado el 31 de julio de 1877, tomando como nombre de religión “Juan del Corazón de Jesús”.

STD 54, 54-57

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