El padre Dehon y los laicos [resumen]

171º natalicio del padre Dehon

El mes de marzo es particularmente significativo para los hijos espirituales del P. Dehon, porque recordamos, entre otros acontecimientos significativos, la fecha del nacimiento del P. Dehon (14 de marzo de 1843, en La Capelle), así como el día de su bautismo (24 de marzo, con el nombre de Leon Gustave, tan querido por su madre).

Estas dos fechas nos introducen en el tema que queremos proponer para vuestra reflexión y oración: el P. Dehon y los laicos.

 La palabra laico en tiempos del P. Dehon

 A partir de 1870 el P. Dehon usa la palabra laico, asociándola al apostolado laical, citando después la carta de San Pablo a los Filipenses (1,3-7), en que el apóstol agradece a la comunidad de Filipos su cooperación en la propagación, defensa y confirmación del Evangelio. Así, en Francia, la palabra laico pasó a ser usada con el sentido de cooperador y colaborador pastoral.

En su obra Nos Congrès (Nuestros Congresos), de 1897, el P. Dehon explica las razones del laicado en la Iglesia: “El apostolado laical se ha desarrollado sobre todo en este siglo. Hay menos clero. La Providencia nos da la ayuda de los apóstoles laicos. El apostolado laical no es otra cosa si no la expansión de la caridad cristiana. El Santo Padre desea mucho esta acción común del laico y del sacerdote” (OSc II,370).

Según el P. Dehon, cuantas más personas laicas trabajen en el apostolado, tanto más fácil será tener familias verdaderamente cristianas.

 Los primeros laicos en la parroquia de San Quintín

 Cuando el P. Dehon comenzó su trabajo pastoral en la parroquia de San Quintín en noviembre de 1871, encontró un grupo de laicos vicencianos.

Estos fueron los primeros laicos que el P. Dehon encontró en la parroquia de San Quintín y que colaboraban con él. Con el tiempo, el P. Dehon comenzó a conocer otras personas que también le ayudaban en sus obras.

El P. Dehon sabía apreciar, estimar, escuchar y tener en cuenta a los laicos. No los trataba con arrogancia. Varios de ellos se convirtieron en sus verdaderos amigos. En los Congresos de Liesse, San Quintín y Soissons, el P. Dehon era acompañado por algunos de sus laicos que, de hecho, participaban activamente en esos encuentros.

Consideraba el apostolado como algo propio del laico, pero para él la primera obligación del laico era su propia familia. No debía descuidarla.

Así, los laicos encontraron en el P. Dehon un hombre adecuado para aplicar con entusiasmo todas las fuerzas en el apostolado.

 Laicos dehonianos en tiempos del P. Dehon

 El P. Dehon siempre tuvo la preocupación de asociar los laicos a su proyecto para darles una oportunidad de participar en la espiritualidad de su Instituto. En este sentido, la Asociación Reparadora comienza al mismo tiempo que la Congregación en 1878, incluyendo asociados y agregados. Desde el principio de la Congregación el P. Dehon habla siempre en la presencia de padres diocesanos y laicos asociados. Estos últimos se dedicaban más a actividades (obras de caridad y empresa). Por su parte, los agregados se concentraban en la oración y en el sacrificio. En los ritos litúrgicos para los agregados, estos reciben una cruz, igual a la de los religiosos, adornada con un corazón. Se realiza un acto de consagración. Más tarde aparecerán dos: uno para las fiestas y otro para todos los días. Todos usaban escapularios y una medalla del Corazón de Jesús.

El P. Dehon apreciaba mucho el dinamismo pastoral de todos estos laicos y laicas. Y añadía que también estas personas han visto cómo Dios aceptaba la oferta de sus vidas a través de las cruces que la Providencia les enviaba.

 Laicos dehonianos hoy

 Laico dehoniano es ante todo aquel que reconoce en el P. Leon Dehon y en su carisma, aprobado por la Iglesia, la referencia de la propia vida espiritual, aproximándose a Cristo en el misterio de su Corazón abierto y solidario, y unido a su oblación reparadora.

Los laicos dehonianos son cristianos que, leyendo la Sagrada Escritura, viven en la Iglesia su fe, se inspiran en el carisma dehoniano e intentan vivir en su día a día, en su familia, en su profesión, en los variados grupos eclesiales y sociales toda esta riqueza espiritual que se inspira en el carisma recibido del P. Dehon, para la edificación y el enriquecimiento de la Iglesia (cf. Const. 1).

 P. Adérito, scj

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