Las causas existenciales de la injusticia (Christian Arnsperger)

Existir es vivir como mortal (mortalidad) junto con otros mortales (alteridad) [doble finitud existencial]. Superar la finitud existencial es ilusorio. El lugar donde se despliega plenamente el doble sentimiento de finitud existencial es la sociedad. Un medio importante para juzgar la organización de una sociedad es preguntarse cómo ella concibe la administración de la doble finitud, cuáles con los medios de existencia que juzga constitutivos del ser humano y qué procedimientos considera apropiados para repartir esos medios de existencia entre los individuos.

El sistema económico capitalista

Es un modo particular de repartir las finitudes entre las personas. Por su lógica de competencia cooperativa, permite a los “ganadores” forjarse una infinitud ilusoria (independencia e inmortalidad imaginarias) a costa de los “perdedores”. Vista desde el interior de la lógica del sistema, esta ilusión de infinitud aparece como la esencia misma de la racionalidad. Los “perdedores”, por su parte, viven las mismas situaciones como un fracaso existencial radical. En realidad, esta racionalidad económica que parece estar en funcionamiento puede ser reinterpretada como una falsa racionalidad, ligada a una manera existencialmente alienada de repartir las finitudes individuales. La esfera de las actividades económicas corre el riesgo muy fuerte de construirse sobre una finitud falseada por la interacción social.

¿Qué función existencial cumple tal o cual sistema económico, qué función estructuralmente ocupa en nuestras existencias nuestra manera de producir, de distribuir, de acumular y de consumir?

La existencia capitalista es la negación del cuerpo y de la muerte transformada en competencia, eficiencia, consumo y crecimiento.

Si los fundamentos existenciales de la desigualdad operan, empujan a los diversos actores a buscar oportunidades adquisitivas y a tratar al otro como instrumento.

Las figuras de la economía como violencia, sublimación, orden social, dinamismo y alienación: Estas cinco figuras no son independientes las unas de las otras; se las puede clasificar según un ciclo preciso, en el cual cada eslabón tiende a desestabilizar el siguiente. Cada una de estas cinco figuras de la economía posee un lazo estrecho, la mayoría de las veces invisible, con la construcción de la finitud potencialmente falseada sobre la cual opera la esfera de las actividades económicas.

La “racionalidad económica” es muy a menudo, en el momento aún no reflexivo, una racionalización inconsciente de pulsiones o de angustias que por esto mismo, se vuelven operantes con todo el poder de lo que no está explicitado y puesto a la luz, de lo que no está puesto en claro.

Los axiomas espontáneos de nuestra esfera económica actual son:

  • Axioma Monetario: todo puede medirse con dinero
  • Axioma del Mercado: todo se juega en la relación compra-venta (consumo-producción)
  • Axioma de la Rentabilidad: una acción se justifica sólo si lleva a un crecimiento de la riqueza.
  • Axioma de la Competencia: el campo de la acción está abierto a todos para que cada uno pueda tratar de ganar.
  • Axioma de Expansión: este sistema sólo es estable mediante una continua expansión.

El capitalismo alimenta, de manera mecánica, las mismas angustias que le dan fuerza:

  • Axioma del mercado y axioma de la competencia: economía como sublimación de las pulsiones de agresión y posesión.
  • Axioma de la rentabilidad y axioma de la competencia [trabajo (rentable)]: violencia sublimada.
  • Axioma de la expansión y axioma de la competencia: economía como dinamismo.

Esto nos permite comprender las razones de ser de nuestro sistema económico actual. Su funcionamiento confirma la descripción existencial de una vasta y feroz empresa de colmado existencial a favor de algunos y a expensas de otros, sobre el fondo de una experiencia existencial común. No se trata de decir que puede evitarse enteramente el fenómeno de llenar el hueco existencial, como si el ser humano pretendiera vivir sin ninguna actividad que lo distraiga. Se trata de decir que no todas las formas de colmado son existencialmente equivalentes; por tanto, tampoco son éticamente equivalentes. No se trata de decir que riqueza y crecimiento no tienen ningún lugar, sino que vienen “en segundo lugar” cuando se adopta una perspectiva existencial.

El sistema económico es un sistema que resiste fundamentalmente a la justicia social y tendrá la tendencia a diferirla indefinidamente hasta tanto no hayan sido desenraizadas las causas existenciales de la injusticia.

El heroísmo existencial

Consiste en aceptar de otro modo toda finitud: logra abrir en ella un espacio de juego o de posibilidad que el funcionamiento inauténtico del sistema económico oculta muy a menudo. Este espacio de posibilidad, una vez abierto y asumido puede tener un valor terapéutico y dejar entrever otra economía.

Frente a las falsas racionalidades (ligadas a la finitud social potencialmente falseada) sobre las cuales descansa hoy en día la esfera de las actividades económicas, podemos adoptar una racionalidad cualitativamente diferente, auténticamente heroica.

Se tratará de una racionalidad alternativamente construida sobre existenciarios a la vez críticos y no ontológicos, o sea, terapéuticos: finitud compartida, renuncia, dependencia y solicitud. Cuando estas categorías aparecen en una sociedad, es una señal de que ésta se encamina hacia la aceptación compartida de una finitud verdadera.

La ética social deberá tener como objetivo preguntarse cómo modificar la manera en que interactúan las tendencias destructivas y constructivas, de manera tal que se cambie la manera en que la sociedad distribuye por intermedio de su sistema económico, las finitudes.

Asumiendo nuestras finitudes verdaderas en lugar de transformarlas en finitudes socialmente falseadas para hacer que el otro las lleve ¿no podríamos racionalizar de otra manera nuestra vida colectiva?

  • Finitud compartida (con todos los demás) vs. Envidia existencial.
  • Renuncia (a colmar el deseo) vs. Pulsión acaparadora.
  • Dependencia vs. Pulsión incestuosa (autosuficiencia imaginaria)
  • Solicitud (presencia ayudante) vs. Pulsiones defensivas (ruptura de toda reciprocidad)

¿Cómo podríamos pasar de esos axiomas espontáneos a axiomas auténticos?

  • Del Axioma Monetario al Axioma de la Gratuidad
  • Del Axioma del Mercado al Axioma de los Derechos Humanos
  • Del Axioma de la Rentabilidad al Axioma de la Solidaridad
  • Del Axioma de la Competencia al Axioma de la Organización Colectiva
  • Del Axioma de Expansión al Axioma Ecológico

Christian Arnsperger, Critica de la existencia capitalista: Por una ética existencial de la economía.

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