León Dehon: su espiritualidad cuando estudiante en Roma

En el tiempo de los estudios en Roma, a partir de octubre de 1865, los contactos con el berullismo son más intensos y sistemáticos. El centro de esta espiritualidad era la contemplación de Cristo en el misterio de su vida interior, o sea, en su kénosis entendida como oblación “perenne y perfecta” al Padre, en favor de la humanidad. Vivir esta oblación significaría unirse a Cristo en este estado interior que se manifiesta también en los misterios de su vida.

Encontramos en la Escuela Francesa de Espiritualidad, una de las primeras elaboraciones teológicas de la espiritualidad oblativa y victimal. Bérulle profesó un “voto de servitud”, semejante al “voto de víctima” pretendido por Dehon. La raíz de esta experiencia espiritual, tanto en Bérulle como en Dehon, tiene origen en una sensibilidad al pecado como rechazo del amor de Dios. Dehon identifica, en este rechazo, los males de la sociedad.

Bérulle influyó en gran parte de los autores, que a su vez, tuvieron influencia sobre la experiencia espiritual de Dehon. Encontramos citados en su obra: Jean Eudes (1601-1680), Louis Lallemant (1588-1635), Jean-Baptiste Saint-Jure (1588-1657), Jean-Pierre de Caussade (1675-1751), Jean-Nicolas Grou (1731-1803), Pascal (1662), Jacques-Benigne Bossuet (1627-1704), Luis Maria Grignon de Montfort (1673-1716), Prosper Louis Pascal Guéranger (1805-1875), Karl Gottfried Traugott Faber (1786-1863), François Libermann (1802-1852), Mons. Charles-Luis Gay (1816-1892), Sylvain-Marie Giraud (1830-1885).

Esta era la linea de formación espiritual adoptada por el Seminario Santa Clara. Su director espiritual en este periodo, el P. Melchior Freyd, de la Congregación del Espíritu Santo, tuvo una influencia determinante sobre la personalidad espiritual de Dehon. P. Freyd lo inició en los libros del P. Libermann, en la línea de Bérulle, enseñándole a “escuchar en el interior de su alma la Voz de Cristo”. Era necesario dar atención a la acción del Espíritu Santo en el alma. Dehon une esta corriente espiritual a la espiritualidad del Sagrado Corazón de Jesús. En esta síntesis, el tiene como inspiración, entre muchos otros, la experiencia de San Juan Eudes y Margarita María Alacocque.

San Juan Eudes (1601-1680) procuró hacer esta síntesis entre la espiritualidad de Bérulle y el culto al Corazón de Cristo. El mismo emitió el voto de víctima y la fuente de su espiritualidad es la “oblación de amor”. Santa Margarita María Alacocque (1647-1690) tuvo el mérito de popularizar el culto al Corazón de Jesús. También ella vivió la mística de la oblación reparadora y de la inmolación. Su espiritualidad profundamente eucarística también tiene una marca de sensibilidad para con el pecado como rechazo al amor de Dios. Su experiencia de fe marcará fuertemente el carisma dehoniano. Pero Dehon estaba atento también a la experiencia espiritual de sus contemporáneos, como Teresa de Lisieux. Escribirá en su diario:

“Nosotros hemos nacido del espíritu de Margarita María en el cual nos acercamos a aquel de la hermana Teresa”. NQT-45,70: Abril 1925.

Padre J. C. Almeida, STD 52 (2009), 130-131

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