Novena por nuevas vocaciones

NOVENA POR EL NACIMIENTO DE NUEVAS VOCACIONES DEHONIANAS

DÍA I

Petición del día: Cristo, Señor nuestro, necesitamos servidores de tu reconciliación: suscita más religiosos y sacerdotes dehonianos.

Introducción: El Padre Dehon espera que sus religiosos sean servidores de la reconciliación de los hombres y del mundo en Cristo.

Lectura (2Cor 5, 17-20) El que vive en Cristo es una nueva criatura: lo antiguo ha desaparecido, un ser nuevo se ha hecho presente. Y todo esto procede de Dios, que nos reconcilió con él por intermedio de Cristo y nos confió el ministerio de la reconciliación. Porque es Dios el que estaba en Cristo, reconciliando al mundo consigo, no teniendo en cuenta los pecados de los hombres, y confiándonos la palabra de la reconciliación. Nosotros somos, entonces, embajadores de Cristo, y es Dios el que exhorta a los hombres por intermedio nuestro. Por eso, les suplicamos en nombre de Cristo: Déjense reconciliar con Dios.

V. Rueguen al dueño de los sembrados. R. Que envíe trabajadores para su cosecha.

Padre nuestro. Dios te salve. Gloria.

Oremos. Cristo, Señor nuestro, da a nuestros jóvenes el deseo de dedicarse al servicio de la reconciliación en la Congregación de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús. Llena sus corazones con tu Espíritu de Sabiduría para que proclamen tu evangelio, y den testimonio de tu presencia entre nosotros. Amén.

DÍA II

Petición del día: Padre, necesitamos profetas de tu amor: danos más religiosos y sacerdotes dehonianos.

Introducción: El Padre Dehon espera que sus religiosos sean profetas del amor.

Lectura (1Jn 4,9-16) Así Dios nos manifestó su amor: envió a su Hijo único al mundo, para que tuviéramos Vida por medio de él. Y este amor no consiste en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó primero, y envió a su Hijo como víctima propiciatoria por nuestros pecados. Queridos míos, si Dios nos amó tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros. Nadie ha visto nunca a Dios: si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y el amor de Dios ha llegado a su plenitud en nosotros. La señal de que permanecemos en él y él permanece en nosotros, es que nos ha comunicado su Espíritu. Y nosotros hemos visto y atestiguamos que el Padre envió al Hijo como Salvador del mundo. El que confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, permanece en Dios, y Dios permanece en él. Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él. Dios es amor, y el que permanece en el amor permanece en Dios, y Dios permanece en él.

V. Rueguen al dueño de los sembrados. R. Que envíe trabajadores para su cosecha.

Padre Nuestro. Dios te salve. Gloria.

Oremos. Señor Jesús, te pedimos que envíes a tu pueblo los servidores que necesita. Escoge de nuestras parroquias, de nuestros hogares, de nuestras escuelas y universidades una abundante cosecha de ardientes apóstoles para tu Reino: sacerdotes y religiosos; y haz que los llamados por Ti nunca pierdan conciencia de la grandeza y necesidad de su vocación. Amén.

DÍA III

Petición del día: Necesitamos, Señor Jesucristo, que nos anuncien tu amor: que sean más los religiosos y sacerdotes dehonianos.

Introducción: El Padre Dehon espera que sus discípulos hagan descubrir cada vez más la Persona de Cristo y el misterio de su Corazón, y anunciar su amor que excede todo conocimiento.

Lectura (Ef 3,17-19) Que Cristo habite en sus corazones por la fe, y sean arraigados y edificados en el amor. Así podrán comprender, con todos los santos, cuál es la anchura y la longitud, la altura y la profundidad, en una palabra, ustedes podrán conocer el amor de Cristo, que supera todo conocimiento, para ser colmados por la plenitud de Dios.

V. Rueguen al dueño de los sembrados. R. Que envíe trabajadores para su cosecha.

Padre Nuestro. Dios te salve. Gloria.

Oremos. Padre, escucha las oraciones de tu pueblo, y haz fecunda esta parte del jardín de tu Iglesia que es la Congregación de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús. Elige ministros dignos de tus altares y ardientes y bondadosos servidores del Evangelio. Que aquellos que siguen las huellas de Cristo, tú Hijo, crezcan y sean por su forma de vida una señal de tu reino para la Iglesia y todo el mundo. Que los ministros de tu Iglesia aumenten en número, y sean perseverantes en sus oraciones, y que desempeñen su ministerio con generosidad e interés por tu pueblo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

DÍA IV

Petición del día: Cristo, salvador nuestro, necesitamos cooperadores de tu obra redentora: te pedimos que aumente el número de los religiosos y sacerdotes dehonianos.

Introducción: El Padre Dehon espera que sus discípulos participen en la obra de la reconciliación.

Lectura (Col 1,24-29) Ahora me alegro de poder sufrir por ustedes, y completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo, para bien de su Cuerpo, que es la Iglesia. En efecto, yo fui constituido ministro de la Iglesia, porque de acuerdo con el plan divino, he sido encargado de llevar a su plenitud entre ustedes la Palabra de Dios, el misterio que estuvo oculto desde toda la eternidad y que ahora Dios quiso manifestar a sus santos. A ellos les ha revelado cuánta riqueza y gloria contiene para los paganos este misterio, que es Cristo entre ustedes, la esperanza de la gloria. Nosotros anunciamos a Cristo, exhortando a todos los hombres e instruyéndolos en la verdadera sabiduría, a fin de que todos alcancen su madurez en Cristo. Por esta razón, me fatigo y lucho con la fuerza de Cristo que obra en mí poderosamente.

V. Rueguen al dueño de los sembrados. R. Que envíe trabajadores para su cosecha.

Padre Nuestro. Dios te salve. Gloria.

Oremos. Señor Jesús, da a los jóvenes la gracia de responder prontamente a tu voz. Sostén en sus fatigas a nuestros sacerdotes y religiosos dehonianos. Manda, Señor, obreros a tu cosecha y no permitas que tu pueblo se prive de esta familia consagrada a tu Corazón por falta de respuesta a tu llamado. Amén.

DÍA V

Petición del día: Necesitamos, Señor Jesús, que nos recuerden el espíritu de las bienaventuranzas: concédenos más religiosos y sacerdotes dehonianos.

Introducción: El Padre Dehon espera que sus discípulos testifiquen que el esfuerzo humano, para llegar a la plenitud del Reino, necesita ser constantemente purificado y transfigurado por la Cruz y la Resurrección de Cristo.

Lectura (Lc 4,18-19) El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción. Él me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor.

V. Rueguen al dueño de los sembrados. R. Que envíe trabajadores para su cosecha.

Padre Nuestro. Dios te salve. Gloria.

Oremos. Señor Jesús, Pastor de nuestras almas, que continúas llamando con tu mirada de amor a tantos jóvenes. Abre sus corazones para oír, entre tantas voces que resuenan a su alrededor, tu voz inconfundible, suave y potente, que también repite hoy: “Ven y sígueme”. Orienta el corazón de los jóvenes hacia la radicalidad evangélica capaz de revelar a la humanidad las inmensas riquezas de tu Corazón. ¡Llámalos con tu bondad, para atraerlos a Tí! ¡Tómalos con tu dulzura, para unirlos a tu Corazón! Amén

DÍA VI

Petición del día: Necesitamos, Señor Jesucristo, que nos anuncien tu insondable riqueza: te suplicamos que crezca el número de religiosos y sacerdotes dehonianos.

Introducción: El Padre Dehon espera que sus religiosos se dediquen gustosamente al servicio de la Iglesia.

Lectura (Ef 3,8-12) Yo, el menor de todos los santos, he recibido la gracia de anunciar a los paganos la insondable riqueza de Cristo y de hacer brillar a los ojos de todos la dispensación del misterio que estaba oculto desde siempre en Dios, el creador de todas las cosas, para que los Principados y las Potestades celestiales conozcan la infinita variedad de la sabiduría de Dios por medio de la Iglesia. Este es el designio que Dios concibió desde toda la eternidad en Cristo Jesús, nuestro Señor, por quien nos atrevemos a acercarnos a Dios con toda confianza, mediante la fe en él.

V. Rueguen al dueño de los sembrados. R. Que envíe trabajadores para su cosecha.

Padre Nuestro. Dios te salve. Gloria.

Oremos. Señor, Padre nuestro, te pedimos que el camino del Padre Dehon sea seguido por santos discípulos que lleven por el mundo la alegría del Evangelio. Que su vida, oh Padre, unida a la de Jesús, tu amado Hijo, y santificada por el Espíritu Santo, sea una oblación agradable a ti para la salvación del mundo. Amén.

DÍA VII

Petición del día: Necesitamos, Señor, que nos ayuden a instaurar el reino de la justicia y la caridad cristiana en el mundo: que sean más los religiosos y sacerdotes dehonianos.

Introducción: El Padre Dehon espera que sus religiosos tengan la preocupación constante de que la comunidad humana, santificada por el Espíritu Santo, se transforme en ofrenda agradable a Dios.

Lectura (Rom 15, 14-19) Por mi parte, hermanos, estoy convencido de que ustedes están llenos de buenas disposiciones y colmados del don de la ciencia, y también de que son capaces de aconsejarse mutuamente. Sin embargo, les he escrito, en algunos pasajes con una cierta audacia, para recordarles lo que ya saben, correspondiendo así a la gracia que Dios me ha dado: la de ser ministro de Jesucristo entre los paganos, ejerciendo el oficio sagrado de anunciar la Buena Noticia de Dios, a fin de que los paganos lleguen a ser una ofrenda agradable a Dios, santificada por el Espíritu Santo. ¡Yo tengo de qué gloriarme en Cristo Jesús, en lo que se refiere al servicio de Dios! Porque no me atrevería a hablar sino de aquello que hizo Cristo por mi intermedio, para conducir a los paganos a la obediencia, mediante la palabra y la acción, por el poder de signos y prodigios y por la fuerza del Espíritu de Dios.

V. Rueguen al dueño de los sembrados. R. Que envíe trabajadores para su cosecha.

Padre Nuestro. Dios te salve. Gloria.

Oremos. Señor Jesús, da tu gracia a nuestras familias, para que sean fervorosas en la fe y en el servicio a tu Iglesia, favoreciendo así el nacimiento y el desarrollo de vocaciones religiosas dehonianas. Señor Jesús, te pedimos en especial por los jóvenes que llamas a tu servicio, ilumínalos en la elección, ayúdalos en las dificultades para que estén dispuestos a ofrecer su vida según tu ejemplo, para que otros tengan vida en abundancia. Amén.

DÍA VIII

Petición de la mañana: Necesitamos, Señor, testigos de tu amor: no nos dejes sin religiosos y sacerdotes dehonianos.

Introducción: El Padre Dehon espera que sus religiosos vivan la castidad perfecta en el celibato por el Reino, para seguir a Cristo en su amor a Dios y a sus hermanos, y en su modo de estar presente entre los hombres.

Lectura (Mt 19, 10-12) Los discípulos le dijeron: «Si esta es la situación del hombre con respecto a su mujer, no conviene casarse». Y él les respondió: «No todos entienden este lenguaje, sino sólo aquellos a quienes se les ha concedido. En efecto, algunos no se casan, porque nacieron impotentes del seno de su madre; otros, porque fueron castrados por los hombres; y hay otros que decidieron no casarse a causa del Reino de los Cielos. ¡El que pueda entender, que entienda!».

V. Rueguen al dueño de los sembrados. R. Que envíe trabajadores para su cosecha.

Padre Nuestro. Dios te salve. Gloria.

Oremos. Jesús, Buen Pastor, te pedimos por las vocaciones en la Congregación de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús: que tu llamada encuentre respuesta en los corazones que tú mismo has creado, para que cada día aumente esta familia de testigos y profetas de tu amor. Amén.

Petición de la tarde/noche: Necesitamos, Señor, consagrados al servicio de quienes tienen más necesidad de ser reconocidos y amados: ten piedad de nosotros y aumenta el número de religiosos dehonianos.

Introducción: El Padre Dehon espera que sus discípulos, siguiendo las directrices de la Iglesia, puedan despertar las conciencias a los dramas de la miseria y a las exigencias de la justicia. Y que estén sobre todo entre los que más carecen de recursos, de razones para vivir y para esperar.

Lectura (2Cor 8,7-9) No se trata de que ustedes sufran necesidad para que otros vivan en la abundancia, sino de que haya igualdad. En el caso presente, la abundancia de ustedes suple la necesidad de ellos, para que un día, la abundancia de ellos supla la necesidad de ustedes. Así habrá igualdad, de acuerdo con lo que dice la Escritura: El que había recogido mucho no tuvo de sobra, y el que había recogido poco no sufrió escasez.

V. Rueguen al dueño de los sembrados. R. Que envíe trabajadores para su cosecha.

Padre Nuestro. Dios te salve. Gloria.

Oración: igual a la de la mañana.

DÍA IX

Petición de la mañana: Necesitamos, Señor Jesús, que rueguen por nosotros: mira nuestra necesidad y que se multiplique el número de los religiosos y sacerdotes dehonianos.

Introducción: El Padre Dehon espera que sus discípulos acojan al Espíritu para que el Padre realice por ellos su obra de salvación.

Lectura (Ef 1, 15-19) Por eso, habiéndome enterado de la fe que ustedes tienen en el Señor Jesús y del amor que demuestran por todos los hermanos, doy gracias sin cesar por ustedes, recordándolos siempre en mis oraciones. Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, les conceda un espíritu de sabiduría y de revelación que les permita conocerlo verdaderamente. Que él ilumine sus corazones, para que ustedes puedan valorar la esperanza a la que han sido llamados, los tesoros de gloria que encierra su herencia entre los santos, y la extraordinaria grandeza del poder con que él obra en nosotros, los creyentes, por la eficacia de su fuerza.

V. Rueguen al dueño de los sembrados. R. Que envíe trabajadores para su cosecha.

Padre Nuestro. Dios te salve. Gloria.

Oremos. Padre de inagotable amor, te pedimos que nos concedas sacerdotes que sirvan y santifiquen a tu pueblo. Inspira una respuesta generosa y valiente en los corazones de los jóvenes, para así aumentar el número de Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús. Confirma y sostén a aquellos que se han comprometido a llevar a cabo la obra de la redención, predicando el Evangelio y uniendo a tu pueblo en el Corazón de Cristo. Amén.

Petición de la tarde/ noche: Necesitamos, Señor, sacerdotes de tu Sagrado Corazón: suscita más sacerdotes dehonianos.

Introducción: El Padre Dehon espera que sus sacerdotes se unan a la oblación perfecta que Cristo presenta al Padre, a fin de participar en ella con el sacrificio espiritual de su vida.

Lectura (1Cor 11, 23-26) Lo que yo recibí del Señor, y a mi vez les he transmitido, es lo siguiente: El Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó el pan, dio gracias, lo partió y dijo: «Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía». De la misma manera, después de cenar, tomó la copa, diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza que se sella con mi Sangre. Siempre que la beban, háganlo en memoria mía». Y así, siempre que coman este pan y beban esta copa, proclamarán la muerte del Señor hasta que él vuelva.

V. Rueguen al dueño de los sembrados. R. Que envíe trabajadores para su cosecha.

Padre Nuestro. Dios te salve. Gloria.

Oración: Igual a la de la mañana.

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